Es cierto, a los que no tenemos tiempo ni suficiente máquina siempre nos quedarán juegos como este Tanks II. Batallitas de tanques que no conocen la palabra diagonal y que se destrozan unos a otros con sus disparos de bolitas por todo armamento.
Una visión simplificada de un conflicto bélico sin sangre ni sufrimiento humano. ¿Qué más quieres? La perspectiva aérea permite situar bien al protagonista, a los tanques enemigos y a los bloques que puedes destruir para tener vía libre.
Dos modos, en realidad cuatro si contamos la posibilidad de jugar en solitario o contra otro jugador, Defense y Survive. En el primero se trata de evitar que los tanques maléficos destruyan tu base. Y en el segundo la receta consiste en dar cera a todos los aparatos rivales. Por supuesto, habrá sorpresas en cada fase, cortesía de los potenciadores o de unas enormes minas que destruyen todo lo que pulula a su alrededor.
Sin trampa ni cartón, sin espectaculares gráficos ni historias absorbentes, Tanks II constituye un divertimento rápido y adictivo.